En casa papá maneja el termostato

De todas las cosas que aprendí como mamá esta es una de las más importantes y de las que más me costaron: en casa papá maneja el termostato.

Cuando vivís en pareja y no coincidís en cual es la temperatura ideal es más fácil negociar. Pero cuando llegan los hijos la ecuación se complica un poco. En mi caso papá siempre tiene calor y yo siempre tengo frío. El problema es que Cucu nació con el mismo termostato que él y pareciera que Teddy va por el mismo camino.

En la clínica, después del primer parto nos explicaron que los bebés cuando nacen no regulan la temperatura por eso los mantienen bien abrigaditos, lo que no me quedó claro era cuando empezaban a autoregularse. Por eso cuando fuimos al primer control a los pocos días del nacimiento lo primero que me dijo la pediatra fue “este chico está muy abrigado”.

Después nos explicó que la regla es que el bebé tiene que tener una prenda más que nosotros. En eso me mira a mi y dice “vos también estás muy abrigada. Una prenda más que el papá”. Ouch.

Ahí empezó un tira y afloje con papito. Yo tenía por regla general prohibidos los aires acondicionados ¡y casi también los ventiladores! De un plumazo me derribaron todas mis teorías y lo peor fue que tuve que reconocer que papá siempre había tenido razón. Doble ouch.

Mis hijos chivan mucho, se brotan por el calor, sufren la temperatura tanto como papá. Me han pedido doble ración de remeras extra en el jardín.

En fin, ahora me pregunto dos veces antes de elegir la ropa para los peques y mucho más antes de definir el abrigo. Si los tapo, si prendo el aire. Y si no estoy segura, siempre siempre le pido opinión a papá. El tiene la última palabra porque en casa el termostato lo maneja él. Y yo siempre tengo un buzito a mano.

Es difícil tomar decisiones pensando en lo que debe sentir o necesitar el otro ¿no les pasa? ¿Sufren mucho el calor ustedes? ¿y sus hijos?

1 Comment

  1. Maternidad: método Terminator – Cucu y Teddy

    19 mayo, 2017 at 1:45 pm

    […] Los peligros son otros, menos dramáticos: la temperatura, que no le dé el sol, que no se destape (ya blanqueé que tengo un tema con el termostato), no agarrar pozos con el carro para no bambolearlo tanto, entre otros peligros. En las siguientes […]

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