Que nunca les pase nada

En el afán de protegerlos siempre ¿cuántas veces deseamos que nunca les pase nada? Pero me di cuenta de que eso no es lo que les deseo a mis hijos. Porque “que nunca les pase nada” es justamente eso: NADA. Es una vida ni fu ni fa. Que fluye, que hace la plancha.

A Cucu y a Teddy les deseo cosas. Muchas.  De las buenas que te marcan la vida para siempre y de las buenas chiquititas que te alegran un día. Pero también de las no tan buenas que te hacen valorar lo que realmente vale la pena. De las que te hacen sentir afortunado y las que te hacen sentir derrotado.

Les deseo cosas de las que te hacen llorar de risa y de las que te hacen reír para no llorar. Un mix, un picadito. Como cuando vuela la comida en el wok y a veces cae boca arriba y a veces boca abajo.

Cosas que les permitan ver que en todo lo bueno hay algo no tan copado y en todo lo malo hay algo bueno. Siempre.

Por supuesto que si hablamos de porcentajes les deseo mucho más de lo bueno. Para lo malo siempre vamos a estar papito y yo listos para saltar como leones.

Pero es así, en vez de nada, les deseo que les pase mucho. Y que se dejen sorprender, despabilar y sacudir por esta vida.

1 Comment

  1. maie gabalda

    9 septiembre, 2017 at 2:32 pm

    Que buena reflexión!!! Lo bueno es educarlos para superar las dificultades y no hundirse en ellas y disfrutar lo bueno a pleno, cuando lo tenemos al alcance de la mano. Yo les deseo lo suficiente, lo suficiente para ser felices y disfrutar de esos momentos maravillosos y lo suficiente para saber subsanar las dificultades que la vida les presente. Que sepan pedir ayuda, la acepten y que cuenten con las personas necesarias para brindársela y ellos también ayuden a los demás de la misma manera y esperar nada a cambio. Los amo con el alma!!! 😍😍

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